Marie Curie, una destacada científica y feminista
Una vida dedicada a la ciencia y a la investigación
Marie Curie, nacida como Maria Salomea Skłodowska el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia, creció en una familia polaca culta pero marcada por tragedias personales, como la muerte de su hermana Zofia (1876) y de su madre Bronisława (1878). Su padre, Władysław Skłodowski, profesor de física, le transmitió una sólida formación científica en un contexto político difícil, ya que Polonia se encontraba bajo dominio ruso y los círculos intelectuales mantenían una fuerte identidad nacional.

En Varsovia, Maria asistió a las clases clandestinas de la Universidad Volante, la única institución que permitía a las mujeres acceder a una educación superior completa. También trabajó como institutriz para financiar sus estudios, mostrando desde joven disciplina, rigor intelectual y una clara determinación por avanzar.
En 1891 se trasladó a París e ingresó en la Sorbona. Los archivos universitarios confirman sus resultados sobresalientes: una licenciatura en física en 1893 y otra en matemáticas en 1894. Durante este periodo conoció a Pierre Curie, un físico reconocido, presentado por Józef Wierusz-Kowalski. La colaboración científica entre ambos desembocó en su matrimonio en 1895.
A partir de 1897, el matrimonio Curie se dedicó al estudio de las radiaciones del uranio descubiertas por Henri Becquerel. Su investigación se basó en mediciones muy precisas utilizando el electrómetro piezoeléctrico desarrollado por Pierre y su hermano Jacques. Tras años procesando toneladas de pechblenda, lograron aislar dos nuevos elementos: polonio (bautizado en homenaje a Polonia) y radio en 1898.
En 1903, Henri Becquerel, Pierre y Marie Curie recibieron el Premio Nobel de Física por sus investigaciones pioneras sobre la radiactividad. Los documentos del Comité Nobel confirman que Pierre insistió para que se reconociera plenamente la contribución esencial de Marie.
La muerte accidental de Pierre Curie en 1906 supuso un duro golpe para Marie. Sin embargo, asumió la cátedra en la Sorbona, convirtiéndose en la primera mujer profesora en la historia de la universidad. Continuó sola las investigaciones iniciadas en colaboración con Pierre y en 1911 obtuvo el Premio Nobel de Química por el aislamiento del radio puro y el estudio de sus propiedades.
Ese mismo año, una relación personal con Paul Langevin fue objeto de atención mediática. En un contexto social marcado por normas estrictas y desconfianza hacia los extranjeros, la prensa trató el asunto con gran intensidad. Los periódicos de 1911 reflejan la presión a la que se vio sometida. Marie Curie se negó a realizar declaraciones públicas y se centró exclusivamente en su labor científica.
Durante la Primera Guerra Mundial organizó una red de unidades radiológicas móviles —las “Pequeñas Curie”— que permitían localizar rápidamente fragmentos metálicos en los cuerpos de los soldados heridos. Según los registros del servicio de sanidad militar, gracias a esta iniciativa se realizaron cientos de miles de exámenes radiológicos. Su hija Irène, entonces de 17 años, participó activamente.
Tras la guerra, Marie asumió la dirección del Instituto del Radio, inaugurado en 1918. El instituto se convirtió rápidamente en un centro internacional de referencia en el estudio de la radiactividad, acogiendo a científicos como André Debierne y posteriormente a Frédéric Joliot. Irène Joliot-Curie, formada en este laboratorio, obtuvo el Premio Nobel de Química en 1935 junto a su esposo por el descubrimiento de la radiactividad artificial.
Marie Curie también participó en los Consejos Solvay, donde coincidió con los físicos más destacados de su época: Einstein, Planck, Lorentz, Rutherford. Las cartas de Albert Einstein muestran su profunda admiración por la integridad científica de Marie Curie.
Marie Curie falleció en 1934 a causa de una anemia aplásica, probablemente provocada por años de exposición a materiales radiactivos sin protección adecuada. En 1995, Marie y Pierre Curie fueron trasladados al Panteón de París en reconocimiento oficial a su extraordinaria contribución a la ciencia.
Pierre Curie y el efecto piezoeléctrico
Pierre Curie y su hermano Jacques Curie descubrieron en 1880 el efecto piezoeléctrico: ciertos cristales generan carga eléctrica cuando se someten a presión mecánica. Este descubrimiento llevó al desarrollo del electrómetro piezoeléctrico, un instrumento esencial que Marie Curie utilizó ampliamente en sus investigaciones sobre la radiactividad.
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Los dos físicos están representados trabajando en su laboratorio. Pierre Curie aparece de pie, con un documento en la mano, junto a un electroscopio de su invención. Marie Curie está sentada frente a un electrómetro piezoeléctrico, también desarrollado por Pierre, utilizado para medir las cargas eléctricas generadas por la radiación. Este dispositivo, basado originalmente en estudios del físico Gabriel Lippmann, desempeñó un papel fundamental en los descubrimientos del matrimonio Curie.
La figura de Marie Curie es especialmente apreciada por los visitantes japoneses.
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Enlaces útiles – Pierre & Marie Curie
Pierre & Marie Curie — Ciencia y legado
Maria Skłodowska — Infancia, estudios y formación científica